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Historia
Parte VII

La otra guerra

Finalizada la Guerra de Secesión, América sería tstigo de otra contienda que, por su magnitud, quedó grabada en la historia como uno de los sucesos más conmovedores por sus implicancias humanas e históricos: la guerra del Paraguay o de la Triple Alianza (1865-1870).

Como consecuencia de disputas que venían produciéndose por cuestiones territoriales y de prestigio nacional entre Brasil y el Paraguay, se desató una guerra en la que el Paraguay quedó enfrentado a la Triple Alianza, un tratado que unía a Brasil, Uruguay y la Argentina.

"El sangriento conflicto, que duró cinco años, dejó un saldo trágico para los países beligerantes. El Brasil tuvo 168.000 bajas y gastó 56 millones de libras. La Argentina perdió 25.000 hombres y tuvo un déficit de 9 millones de libras y el Uruguay tuvo 3.000 muertos y quedó con una deuda de 248.000 libras" [...] La población del Paraguay, que antes de la conflagración era de 1.300.000 habitantes quedó reducida a 200.000 personas, de las cuales apenas 28.000 eran hombres, en su mayoría niños, ancianos y extranjeros."

Miguel Ángel Cuarterolo:
Soldados de la memoria.

Cuando se inicia la guerra, con la invasión paraguaya al territorio argentino numerosos fotógrafos marcharon con las tropas. En los campamentos aliados de Concordia y, posteriormente, en Paso de la Patria se hallaban concentrados hasta 50.000 hombres de las tres naciones y eso había generado la aparición de toda clase de negocios: almacenes, tiendas, billares, cafés, consultorios médicos, embalsamadores, burdeles y fotógrafos. Entre éstos estaban, entre otros, los enviados por la Casa Bate and Cía.; los norteamericanos Chutte and Brooks, el inglés John Fritzpatrick y los franceses Emilio Lahore y Desiderio Jouant.

Las mejores fotografías del conflicto del lado de los aliados, fueron tomadas por la casa Bate and Cía. Esta empresa, establecida en Montevideo desde 1859 poseía un gran prestigio comercial, y tenía sucursales en La Habana y Londres. Estuvo constituida originalmente por los dos hermanos Bate, norteamericanos de origen irlandés.

1. El coronel Palleja, jefe del Batallón Florida, muerto en Tutyutí. Bate & Cía

En 1866 la empresa envió al frente de batalla al fotógrafo uruguayo Esteban García, con un equipo portátil y una pequeña carpa donde se revelaban las placas de vidrio según el sistema del colodión.

La fotografía permitió así que el público tomara conciencia de las magnitudes atroces de la guerra moderna, donde los elementos de destrucción y la capacidad de daño de los seres humanos alcanzaba una dimensión desconocida hasta entonces. La muerte de los compatriotas y la adhesión de gran parte de la población del litoral a la causa de López (y en contra de la política porteña) conmovió, además, por el carácter de guerra civil a la vez que internacional que adoptó el enfrentamiento.

El mayor mérito de los fotógrafos participantes, especialmente los de la casa Bate, fue el de no haber soslayado aquellas imágenes cuyo contenido hubiera podido perjudicar la causa aliada.

2. El Mayor Benjamín Basabilbaso, del Ejército Argentino. B. Loudet (Carte de visite)

El desarrollo de la guerra del Paraguay, coincide con la difusión del formato fotográfico carte de visite que fuera introducido en la Argentina por Federico Artigue en 1855 inaugurando una era excepcional para la fotografía comercial. Durante el desarrollo del conflicto el profesional Pedro Bernardet fue su mayor exponente por su producción y la calidad de sus imágenes, especialmente las que obtenía de los soldados, a quienes hacía posar ante fondos claros, para destacar su prestancia, enfundados en sus oscuros trajes.

3. Prisioneros paraguayos. (Sin mención de autor)

Como conclusión, podemos decir que esta guerra no dejó vencedores ni vencidos. Si bien los países aliados fueron quienes al ganaron, los sucesos dejaron profundas secuelas en los estados que participaron; desde problemas económicos, la pérdida de cientos de miles de vidas y hasta una difícil situación de integración regional.

Una vez más, la fotografía fue un certero testigo que no soslayó este drama y mostró su crudo realismo.


Nota
Para mayor información con respecto a la fotografía durante la guerra del Paraguay, consultar la obra de Miguel Ángel Cuarterolo: Soldados de la memoria, Buenos Aires, Ed. Planeta, 2000.

 

Mónica Incorvaia
Prof.de Historia de la Fotografia
Investigadora Fotográfica

E-mail:galac@pinos.com.ar