Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

Historia
Parte IV

La fotografía va a la guerra

Uno de los primeros documentos fotográficos que se tienen en relación con un hecho bélico corresponde a un daguerrotipo anónimo que muestra el ingreso de tropas norteamericanas en la localidad de Saltillo (México) durante el conflicto que el país del Norte mantuvo con sus vecinos entre 1846 y 1847. En él vemos al general Wooll paseando por las calles con un grupo de sus hombres (perro incluido).

El general John E. Wooll y su estado mayor entrando en Saltillo en 1846

A su vez, los británicos aseguran que ellos fueron los primeros en realizar calotipos retratando a tropas escocesas durante ejercicios militares hacia principios del 1840

Sean unos u otros, lo cierto es que la fotografía mostró en sus inicios una práctica tan antigua como el hombre en su afán por demostrar su supremacía.
Pero la primera guerra fotografiada fue la librada en Crimea (Península sobre el Mar Negro, en la actual Ucrania) entre Turquía, Francia e Inglaterra, por un lado y Rusia por el otro, entre 1853 y 1856.

El encargado de realizar las tomas fue un fotógrafo oficial del Reino de Su Majestad Británica: Roger Fenton (1819-1869).

El puerto de Balaklava según una fotografía realizada por Roger Fenton

Este profesional enviado por la reina Victoria cubrió una parte de la guerra, la que interesaba a los británicos para convencer a su pueblo de la importancia que significaba su participación en el conflicto.

Sus imágenes muestran soldados, escenas militares, campos por donde pasó la guerra, algunos heridos... Los retratos están tomados con poses de 10 a 20 segundos, utilizando como laboratorio el carro de un vendedor de vinos.

Su participación se desarrolló sólo durante el primer año de los sucesos y obtuvo una serie de trescientas sesenta placas. Curiosamente a su regreso a Inglaterra abandonó la profesión. Las versiones dicen que con lo que había visto tenía sobrados motivos para renunciar para siempre a esta empresa.

James Robertson, grabador principal de la Casa de la Moneda en Constantinopla y el coronel francés Langlois lo sustituyeron.

Al primero se le debe un excelente reportaje con fotografías de las trincheras inglesas y francesas y de las ruinas de Sebastopol. Robertson también es autor de un material mucho más cruel que muestra la rebelión de los cipayos en la India y el sitio de Lucknow en 1854, donde aparecen por primera vez escenarios llenos de cadáveres.

Esta cobertura la realizó con el apoyo técnico de Felice Beato, un italiano nacionalizado inglés de quien se presume enseñó la técnica fotográfica a un portugués que años después llegará a nuestras costas: Christiano Junior.

La guerra de Crimea atrajo también a otros fotógrafos, de los cuales no se ha podido conservar sus material, como el caso de Carol Popp de Szathmari que retrató a soldados rusos y turcos.

Soldados sobrevivientes de la famosa "carga de la Brigada Ligera" realizada duran te la Batalla de Balaklava, en la Guerra de Crimea. Se trata de miembros del regimiento 17º de lanceros británicos

De todos modos lo relevante es destacar que a partir de este suceso la guerra ha sido uno de los motivos en donde sistemáticamente la fotografía estuvo presente.

Aunque quizás el suceso más importante que captó la cámara lo constituye la Guerra de Secesión, plasmada a través de una de las figuras más emblemáticas de la fotografía: Mathew Brady.

Pero ésa es otra historia... que próximamente comentaremos.

Mónica Incorvaia
Prof.de Historia de la Fotografia
Investigadora Fotográfica

E-mail:galac@pinos.com.ar