Las cámaras técnicas suelen ser más grandes y pesadas que las de formato
medio y pequeño, y se suelen utilizar preferentemente para trabajos
de estudio, paisajes y fotografía de obras arquitectónicas. Requieren
películas de gran formato para conseguir negativos y diapositivas con
mayor detalle y nitidez que las de formato pequeño. Las cámaras técnicas
tienen una base metálica o de madera con un carro de regulación por
el que se deslizan dos placas metálicas, una en la parte anterior y
otra en la posterior, unidas por un fuelle. El objetivo y el obturador
se encuentran en la placa frontal, mientras que la posterior o respaldo
de la cámara tiene un panel enmarcado de cristal esmerilado donde se
sujeta el soporte para la película. La configuración del cuerpo de estas
cámaras, al contrario que las de uso general, es ajustable. Los soportes
delantero y trasero pueden cambiarse, inclinarse, levantarse o girarse
para permitir al fotógrafo conseguir todo tipo de perspectivas y enfoques.
"Fotografía".