Cada tipo de película posee un rango o latitud de exposición
característico, que indica el margen de error admisible en la
exposición de la película que, una vez revelada e impresa,
reproduzca el color y los tonos reales de la escena fotografiada.
Los términos sobreexposición y subexposición se
utilizan para definir las desviaciones, intencionadas o no, de la exposición
ideal. En la película expuesta por más tiempo del adecuado,
las zonas que reciben demasiada luz se verán obstruidas por un
exceso de plata, perderá contraste y nitidez y aumentará
su grano. En cambio, la subexposición origina negativos débiles,
en los que no se depositan suficientes cristales de plata para reproducir
con detalle las zonas oscuras y de sombras.
Con las películas de latitud estrecha, una exposición
adecuada para una zona en sombra es probable que produzca una sobreexposición
de las zonas iluminadas adyacentes. Cuanto más amplia es la latitud
de una película mejores fotos resultarán, a pesar de la
sobre o subexposición.
La película para negativos, tanto de color como en blanco y negro,
ofrece, por lo general, suficiente latitud para permitir al fotógrafo
un cierto margen de error. La película para diapositivas en color
suele tener menos latitud.