El objetivo es una parte de la cámara tan importante como el
cuerpo. A los objetivos se les conoce, en términos genéricos,
como gran angular, normal y teleobjetivo. Los tres términos se
refieren a la distancia focal del objetivo, la cual se suele medir en
milímetros. La distancia focal se define como la magnitud que
separa el centro de la lente de la imagen que se forma cuando ésta
se ajusta al infinito. En la práctica, la distancia focal afecta
al campo de visión, al aumento y a la profundidad de campo del
objetivo.
Las cámaras que utilizan los profesionales y los aficionados
más exigentes están diseñadas para admitir los
tres tipos de objetivos intercambiables. En fotografía de 35
mm, un objetivo de longitud focal entre 20 y 35 mm se considera gran
angular. Ofrece una mayor profundidad de campo y abarca un campo más
amplio o ángulo de visión, pero menor aumento. Los objetivos
'ojo de pez' permiten campos de 180 grados o más. El objetivo
de ojo de pez de 6 mm de Nikon tiene un campo de visión de 220
grados, que produce una imagen circular en la película, en vez
de la normal rectangular o cuadrada. Las lentes de longitud focal de
45 a 55 mm se consideran normales porque producen una imagen muy aproximada
a la del ojo humano en lo que respecta a la relación tamaño
y perspectiva. Los objetivos de mayor longitud focal, llamados teleobjetivos,
estrechan el campo de visión y disminuyen la profundidad de campo
mientras que aumentan la imagen. Para una cámara de 35 mm, objetivos
con distancia focal de 85 mm o más se consideran teleobjetivos.
El objetivo zoom, un cuarto tipo genérico de lente, está
diseñado para tener una longitud focal variable que puede ajustarse
continuamente entre dos valores prefijados. Estos objetivos son particularmente
adecuados cuando se usan con cámaras réflex de un solo
objetivo y permiten un continuo control de la imagen.