La imagen latente de la película se hace visible a través
del proceso llamado revelado, que supone la aplicación de ciertas
soluciones químicas para transformar la película en un
negativo. El proceso por el que un negativo se convierte en una imagen
positiva se denomina positivado. La imagen se denomina copia o fotografía
en papel. La película se revela al tratarla con un revelador
o solución reveladora, un producto químico alcalino reductor.
Esta solución reactiva el proceso iniciado por la acción
de la luz al exponer la película. Con ello se reducen más
los cristales de haluros de plata en los que se ha formado plata, de
modo que se produzcan granos gruesos de este metal alrededor de las
diminutas partículas que componen la imagen latente.
Mientras las partículas de plata se empiezan a formar, la imagen
visible se hace aparente en la película. El grosor y la densidad
de la plata depositada en cada zona depende de la cantidad de luz recibida
en esa área durante la exposición. Para interrumpir la
acción del revelador, la película se sumerge en una solución
ligeramente ácida que neutraliza el revelador alcalino. Después
del lavado, la imagen negativa queda fijada: los residuos de cristales
de haluros de plata son eliminados y las partículas de plata
metálicas que quedan se fijan. El compuesto químico que
se utiliza para el fijado, normalmente denominado fijador o hipo, suele
ser tiosulfato sódico, potásico o amónico. El eliminador
del fijador o agente limpiador se utiliza entonces para eliminar cualquier
resto de fijador que haya quedado en la película. Ésta
debe lavarse muy bien con agua corriente, ya que los residuos del fijador
suelen estropear los negativos con el tiempo. Por último, al
lavar la película procesada se favorece un secado uniforme y
se impide la formación de manchas de agua.
El positivado se puede hacer de dos maneras: por contacto o por ampliación.
El primero se utiliza cuando se desean copias exactamente del mismo
tamaño que los negativos. Se consigue al poner el lado de emulsión
del negativo en contacto con el papel de la copia y colocar ambos bajo
una fuente de luz.
En el método de ampliación, el negativo se coloca en una
especie de proyector llamado ampliadora. La luz procedente de ésta
pasa a través del negativo a una lente que proyecta una imagen
del negativo ampliada o reducida sobre el material sensible de positivado.
Este proceso permite también al fotógrafo reducir o aumentar
la cantidad de luz que reciben zonas concretas de dicho material. Estas
técnicas, conocidas como tapado y sombreado, hacen que la copia
final sea más clara o más oscura en determinadas zonas.
El material que se usa en el proceso de positivado es un tipo de papel
fotográfico con una emulsión similar en composición
a la utilizada para película, aunque mucho menos sensible a la
luz. Una vez que ha sido expuesta, la copia es revelada y fijada por
un procedimiento muy parecido al empleado en el revelado de película.
En la copia final, las zonas expuestas a mucha luz reproducen los tonos
oscuros, las que no la recibieron reproducen los claros y las que fueron
expuestas a una moderada cantidad de luz reproducen los tonos intermedios.
Las copias en color procedentes de negativos en color se hacen tanto
por ampliación como por contacto. Las copias procedentes de transparencias
de color pueden obtenerse directamente por ampliación utilizando
el papel Cibachrome o el RC, como el R-3 de Kodak o el tipo 34 de Fuji.
También existe la opción de hacer primero un negativo
intermedio o internegativo, que puede positivarse por contacto o por
ampliación. Un tercer proceso de positivado en color, llamado
procedimiento aditivo (dye-transfer), resulta considerablemente más
complejo y en general se utiliza sólo para trabajos profesionales.
Las transparencias de color positivas y los negativos de color se imprimen
sobre papeles con emulsiones multicapa que contienen agentes para formar
el color. Ejemplos de éstos son el papel de revelado tipo 34
de Fujichrome y el Ektachrome de Kodak, que se utilizan para positivar
a partir de transparencias de color. El Agfacolor CN tipo A, el Ektacolor
y el Fujicolor se utilizan para positivar a partir de negativos. Estos
papeles se revelan en unas soluciones de procedimiento sustractivo sin
procesado de inversión. Cuando se realizan copias de este tipo
se pueden minimizar los errores en la exposición variando el
tiempo de exposición de la copia. El equilibrio de color se controla
mediante filtros situados en la cabeza de la ampliadora, entre la fuente
de luz y el negativo.
Para obtener copias en color con el procedimiento aditivo (dye-transfer),
se prepara un negativo independiente para cada uno de los tres colores:
rojo, verde y azul. Estos negativos se obtienen directamente desde el
objeto con las cámaras de un solo disparo, técnica en
la actualidad algo anticuada, o indirectamente desde la transparencia
en color. Los negativos se emplean para conseguir imágenes positivas
sobre hojas de gelatina conocidas como matrices. Se obtienen tres matrices
positivas: una está impregnada con tinte amarillo, otra con magenta
y la tercera con cyan. Después de la inmersión, cada matriz
se positiva en un bastidor especial de ampliación, que garantiza
su alineación exacta o registro, para formar la imagen a todo
color.
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