Las películas se clasifican por su velocidad, además de
por su formato. La velocidad de una película se define como el
nivel de sensibilidad a la luz de la emulsión y determina el
tiempo de exposición necesario para fotografiar un objeto en
unas condiciones de luz dadas. El fabricante de la película asigna
una clasificación numérica normalizada en la cual los
números altos corresponden a las emulsiones rápidas y
los bajos a las lentas. Las normas fijadas por la International Standards
Organization (ISO) se usan en todo el mundo, aunque algunos fabricantes
europeos aún utilizan la norma industrial alemana Deutsche Industrie
Norm (DIN). Se adoptó el sistema ISO al combinar el DIN con el
ASA (la norma utilizada anteriormente en Estados Unidos). La primera
cifra de la clasificación ISO, equivalente a la de la ASA, expresa
una medida aritmética de la velocidad de la película,
mientras que la segunda cifra, equivalente a la de la DIN, expresa una
medida logarítmica.
Las películas lentas se suelen clasificar desde ISO 25/15 hasta
ISO 100/21, pero también las hay más lentas. La película
rápida de Kodak, de características especiales, tiene
una numeración ISO de 3.200. Las películas con ISO de
125/22 a 200/24 se consideran de velocidad media, mientras que las que
están por encima de ISO 200/24 se consideran rápidas.
En los últimos años, los grandes fabricantes han lanzado
películas ultrarrápidas superiores a ISO 400/27. Existen
ciertas películas que pueden superar estos límites como
si fueran de una sensibilidad superior, lo cual se consigue al prolongar
la duración de revelado para compensar la subexposición.
El código DX es una reciente innovación en la tecnología
fotográfica. Los carretes de 35 mm con código DX llevan
un panel que se corresponde con un código electrónico
que indica la sensibilidad ISO y el número de exposiciones de
la película. Muchas de las cámaras modernas están
equipadas con sensores DX que leen electrónicamente esta información
y ajustan automáticamente la exposición.
Las diferencias en la sensibilidad a la luz de la emulsión de
la película dependen de varios aditivos químicos. Por
ejemplo, los compuestos hipersensibles aumentan la velocidad de la película
sin modificar su sensibilidad a los colores. Las películas rápidas
también se pueden fabricar con mayor concentración de
haluros de plata en la emulsión. Hace poco se ha creado una generación
de películas más rápidas y sensibles mediante la
alteración de la forma de los cristales. Los cristales de haluros
de plata sin relieve ofrecen una superficie más amplia. Las películas
que contienen este tipo de cristales, como la Kodacolor de grano T,
poseen por tanto mayor sensibilidad a la luz.
El grano de las películas rápidas suele ser más
grueso que el de las lentas. En las ampliaciones de gran tamaño
el grano puede producir motas. Las fotografías tomadas con película
lenta tienen un grano menor al ser ampliadas. Debido al pequeño
tamaño de los haluros de plata, las películas lentas poseen
generalmente una mayor definición, es decir, ofrecen una imagen
más detallada y pueden producir una gama de tonos más
amplia que las películas rápidas. Estas últimas
se utilizan cuando se pretende obtener imágenes nítidas
de objetos en movimiento en detrimento de una gama de tonos más
amplia y mayor riqueza de detalles.