Las cámaras de este tipo tienen un visor a través del cual el fotógrafo
ve y encuadra la escena o el objeto. El visor no muestra, sin embargo,
la escena a través del objetivo, pero se aproxima bastante a lo que
se retratará. Esta situación, en la que el punto de mira del objetivo
no coincide con el del visor, se denomina paralaje. A mayores distancias
el efecto de paralaje es insignificante, a distancias cortas se aprecia
más; esto hace que para el fotógrafo sea más difícil encuadrar con acierto.