En esta nota me gustaría reflexionar sobre
la Fotografia como una fiesta.
Parto de lo dicho por el fotógrafo brasilero Sebastiâo Salgado
en un reportaje:
"Creo que el fotógrafo se relaciona con su trabajo a
través de todo su pasado, su ideología, su bagaje vital.
Se convierte de esta manera en su autorretrato. Uno no Fotografia solo
con una cámara sino con su madre, con sus amigos, sus estudios,
sus ciudades, su evolución personal.
Con este bagaje es con el que hago mi trabajo.
En la décima de segundo de un click de la cámara esta
contenida toda mi vida."
Estoy de acuerdo con esta idea de Salgado, que el fotógrafo
realiza su trabajo con su bagaje vital, y también agrego que
se Fotografia con los otros, los fotografiados.
De alguna manera en el acto de fotografiar hay un rechazo al aislamiento,
y una especie de retorno a la historia del fotógrafo, a sus pensamientos
y sentimientos.
HACIA LA IDEA DE LA FIESTA EN FOTOGRAFIA
Este rechazo al aislamiento por parte del fotógrafo, está
muy relacionado con la idea de fiesta y celebración.
Según Gadamer, la fiesta se celebra en el sentido de unión,
en una fiesta no existe el aislamiento, todo esta congregado. Saber
ir al encuentro de la Fiesta ya es un Arte.
La reunión entre fotógrafo-fotografiado es una actitud
estética, una postura física e intelectual ante el sujeto
a fotografiar ¿porqué?, porque si la fiesta es celebración,
también es una actividad, una acción. Esta es una relación,
un acercarse, entablar un diálogo integrador con el fotografiado.
Por parte de este, es una actitud activa, de permiso, de dejarnos entrar
en su mundo y conocerlo.
La pregunta es porque se va a este encuentro para celebrar esta fiesta,
se me ocurre que por todo lo contrario, es decir rechazo al aburrimiento
y el tedio, que provoca la ignorancia.
Toda fiesta tiene un tiempo, porque es el tiempo para algo. El tiempo
en el fotógrafo es el momento oportuno, es tener un plan para
no aburrirse. El tiempo de la fiesta se experimenta como algo para llegar
al momento decisivo.
La fiesta fotográfica tiene un tiempo correcto, que es el de
la obra, y esta lo exige.
Esta fiesta-celebración en un tiempo se asemeja a un organismo
vivo, donde todos los elementos se unen para un fin, que es el de la
vida.
El fotógrafo que saber festejar pondrá todos los elementos
que cita Sebastiao Salgado en Acción y el fotografiado el deseo
de ser reconocido como otro que nos permitió celebrar.
Gustavo Demaría Molinari
Fotógrafo - Docente -
Investigador en Artes Visuales