La Fotografía Kirlian debe su nombre
al de su inventor, Semyon Kirlian, y que es objeto de controversia
por sus pretendidas implicaciones parapsicológicas.
Se usa para detectar las formas invisibles de energía llamadas
"AURAS" que se dicen emanan de distintos objetos, sobre
todo de organismos vivos.
Al sujeto u objeto se lo coloca entre dos electrodos y apoyado sobre
una película o papel sensibles y se hace pasar entre aquellos
una corriente eléctrica de elevado voltaje y baja intensidad
durante uno o dos segundos. El material procesado presenta una imagen
luminiscente del sujeto, del que parece surgir un campo de electricidad
estática.